No es extraños que en los trabajos de derribo y demolición, de repente aparezcan entre los escombros restos de amianto. Antes de proceder a su retirada es necesario ponerse en contacto con especialistas en la gestión de residuos de la Comunidad de Madrid pues se trata de un material que debe ser manipulado únicamente por personal especializado ya que se pueden correr graves riesgos para la salud.

En el año 2001 se prohibió definitivamente el uso del amianto en la construcción, pero fue durante varias décadas un material muy utilizado especialmente en las cubiertas y tejados, como recubrimiento de canalones y tuberías exteriores, como jardineras… Se estima que en las edificaciones del país aún se pueden encontrar varios millones de toneladas de este material tan peligroso.

El amianto es un mineral cuya característica principal es que está formado por pequeñas fibras largas y resistentes. Su problema es que estas fibras pueden quebrarse en pequeñas partículas que, al ser respiradas, pueden ser las causantes de diferentes enfermedades pulmonares, entre ellas unas variantes de cáncer de pulmón. Por este motivo, la manipulación y retirada de materiales de construcción cuando existe la sospecha de que pueda haber entre ellos fragmentos de amianto debe ser realizada por personal autorizado para la gestión de residuos de la Comunidad de Madrid, que tomará las medidas necesarias para evitar que los fragmentos de amianto puedan romperse y quedarse flotando en el aire.

Existen diferentes variedades de amianto, y que fueron muy utilizados en los diferentes sectores de la construcción durante décadas y de las que te hablaremos en próximos artículos del blog de Recuperaciones Manuel Grueso.