El precio del hierro por kilo está relacionado con los procesos de reciclado de metales y la oferta y la demanda existente para la reutilización de este material. En realidad, el hierro y el aluminio se encuentran en muchos artículos de uso cotidiano, desde latas y electrodomésticos hasta automóviles.

Algunas personas prefieren deshacerse de estos elementos, los cuales se pierden para siempre de la cadena productiva. Sin embargo, aprovechar el precio del hierro por kilo —o de cualquier otro metal— para obtener una contraprestación al permitir reutilizarlo es beneficioso para todos. Porque el punto de partida del reciclaje de metales es, sin duda, la recolección. 

Existen centros de recogida, puntos limpios, compañías de gestión de residuos y empresas chatarreras que se dedican a recopilar estos artículos para procesarlos a continuación. A través de diferentes estadios productivos, estos materiales se trituran, se compactan y se venden a las empresas y los profesionales que pueden sacarles partido.

La reutilización del hierro ya empleado supone una apuesta ecológica y económica beneficiosa para todos, ya que no es necesario extraer hierro nuevo, lo que reduce los costes de extracción, la energía requerida y favorece la conservación de sus reservas mundiales. Al mismo tiempo, la entidad que se desprende de esas máquinas o elementos férricos obtiene una contrapartida económica que favorece la actualización de sus equipos obsoletos, de lo cual se benefician, así mismo, sus clientes y profesionales.

La labor del intermediario, que es capaz de procesar el hierro, el aluminio o cualquier otro elemento para posibilitar su reaprovechamiento, no solo es una fuente de riqueza para él y sus empleados, sino que también supone ahorros interesantes para el futuro comprador de esa materia prima, además de los beneficios ecológicos globales ya comentados.

En Recuperaciones Manuel Grueso somos especialistas en el tratamiento de hierros y metales, ya que llevamos 25 años en el sector consolidando nuestro liderazgo.